Hardware

Limpia, repara y alarga la vida de tu mouse. 1024 576 juangmuelas
limpieza mouse

Limpia, repara y alarga la vida de tu mouse.

Quienes pasamos nuestros días frente a la pantalla, muchas veces nos encontramos con funcionamientos inesperados o malas respuestas desde nuestro «ratón».

Y muchas veces vienen provocados por un mal mantenimiento de este. Como el resto, necesita de mantenimiento y limpieza, por lo que hoy vamos a intentar poner remedio a esto.

Estos dispositivos han cambiado mucho en los últimos años y han ido añadiendo distintas características, mejoras de ergonomía y otras ayudas configurables para mejorar la experiencia de usuario.

Porqué limpiar

Esto en muchos casos va acompañado de un presupuesto, no siempre bajo, que en mi opinión, merece aceptar algunos riesgos para prolongar su vida útil y ayudar a reducir la basura tecnológica que aumenta día a día.

El tiempo me ha demostrado que muchos de los fallos en pulsaciones o en scroll no vienen derivados de fallos en el hardware. O sea, siendo llano, no hay piezas rotas. Por lo que volver a utilizarlo de forma normal, es cuestión de minutos.

En este momento, me estaban fallando dos en el scroll, así que vamos a ello.

Antes de empezar

Aparte de un poco de espacio libre para operar sin problemas, ¿Qué vamos a necesitar?

  • Destornilladores adecuados (PZ0 y PZ1 en muchos casos).
  • Hisopos. Alcohol.
  • Paño microfibra.
  • Algo de paciencia.

Por si acaso:

  • Pinzas.
  • Alicates pequeños.
  • Cinta doble cara.

Accede al interior del dispositivo

Comenzamos retirando los tornillos. Esto en cada modelo cambia, y en algunos será un solo tornillo y en otros habrá varios distribuidos, normalmente, bajo las almohadillas o bajo alguna pegatina (se notan al tacto en ese caso).

Para retirar las almohadillas, podemos ayudarnos de alguna herramienta lisa y fina. Un pequeño destornillador plano o una pequeña navaja pueden valer para ayudarnos en ese paso.

parte trasera mouse

Con un poco de paciencia podemos localizar los tornillos.

Ahora con cuidado intentamos separar las dos partes principales de la carcasa, para asegurarnos que no queda ningún elemento de fijación sin descubrir.

mouse abierto lateralmente

Observamos si ya hay vía libre.

En este caso, además de la placa, tenemos un conector que podemos separar con cuidado tirando de él y un par de tornillos internos.

mouse abierto y placa visible

Parte más interna.

Tras esto, ya tenemos a este pequeño preparado para su mantenimiento, con sus distintas partes separadas.

Carcasas y placa.

Carcasas y placa.

Mecanismos de acción

Si nunca has abierto un mouse verás que la rueda de scroll apoya en uno de sus laterales en un interruptor (que es el que manda la orden cuando pulsas en la rueda) y además están los interruptores de los botones derecho e izquierdo.

Interruptores y rueda.

Interruptores y rueda.

Por el otro lado apreciamos además, la parte que recoge los movimientos de la rueda.

Interruptores y rueda.

Interruptores y rueda.

Trabajando sobre el scroll

Si cogemos la rueda podemos extraerla sin ningún problema por su lado más libre.

Extrayendo rueda.

Extrayendo rueda.

Podemos apreciar como la rueda tiene por el lateral más estrecho forma hexagonal para que se puedan detectar mejor nuestros movimientos.

Detalle lateral rueda

Detalle lateral.

Detalle interior hexagonal.

Detalle interior hexagonal.

Normalmente, con limpiar correctamente con un poco de alcohol en un hisopo y en el paño de microfibra, cada parte que hemos desmontado, es suficiente para poder recuperar el uso.

En este caso estaba bastante limpio porque hago las limpiezas de forma periódica, pero suele pasar que nos encontremos con los mismos tipos de restos que en un teclado.

En el peor de los escenarios, tendremos que desmontar la última pieza que veíamos, y es lo que voy a trabajar en el segundo mouse que tenía preparado para revisión hoy.

Como vemos, es muy similar en su interior al anterior, demostrando que esto que vemos hoy, es aplicable a la mayoría.

Comparando placas.

Comparando placas.

Desmontamos rueda.

Desmontamos rueda.

Podemos ver como esta pieza donde alojamos la rueda, tiene una pequeñas patillas metálicas que sujetan las partes móviles.

Con bastante cuidado para evitar una presión demasiado fuerte sobre ellas y que puedan romper (el metal es relativamente elástico, pero si nos pasamos podría fallar en la parte curva), abrimos un poco esa patillas, ayudados de un pequeño destornillador plano y una pequeña navaja. En mi caso, tengo una para abrir relojes (ya comentaremos ese hobby otro día 😅), muy útil en momentos así, pero sirve lo demás.

Detalle de patillas abiertas para permitir la extracción.

Detalle de patillas abiertas para permitir la extracción.

Extraemos las dos partes móviles con cuidado para que no se pierda nada.

Interior desmontado.

Interior desmontado.

Arandela y rueda interna.

Arandela y rueda interna.

Si observamos bien, en el interior hay unas pequeñas patillas metálicas que son las que transmiten nuestros giros, y que con el tiempo, se van aplanando.

Tres patillas reflejan nuestros giros de scroll.

Tres patillas reflejan nuestros giros de scroll.

Si nos ayudamos de la navaja o destornillador de antes, podemos levantarlas un poco para que ofrezcan más contacto contra el otro lateral.

Si detectas partes «grasas» puedes añadir un poco de vaselina a los mismos y tras esto, deshacer los pasos anteriores.

Colocamos de nuevo la pieza plástica.

Colocamos de nuevo la pieza plástica.

Asentamos la arandela bien antes de plegar el conjunto.

Asentamos la arandela bien antes de plegar el conjunto.

Tras esto, apretamos con los alicates las garras metálicas y montamos de nuevo nuestro mouse.

Como último consejo, antes de colocar los tornillos de las carcasas, aprovechar a comprobar que todo va correctamente, por si hay que revisar algún paso.

Si todo va según lo esperado, ponemos los tornillos.

Si todo va según lo esperado, ponemos los tornillos.

Conclusiones

Si bien es verdad que a veces se puede complicar un poco, gastar media hora de un día festivo o tiempo libre en detalles así, pueden ayudar a que estos amigos nos acompañen bastante tiempo y no tener que salir corriendo a comprar otro mouse.

Mice preparados para una nueva temporada.

Mice preparados para una nueva temporada.

Espero que pueda ser una ayuda visual para quienes lo hayan pensado y no se atrevieran en su momento por miedo a hacer un daño peor 🙂.

No dudéis en comentar!.

El clásico manual para limpiar tu teclado mecánico. 1024 576 juangmuelas
limpiando tu teclado

El clásico manual para limpiar tu teclado mecánico.

Si bien estoy seguro que se pueden encontrar un montón de recursos sobre como dejar nuestros teclados como el primer día, he querido aprovechar la limpieza de mi teclado actual para dejar constancia de mis métodos, recogidos de otros muchos vídeos y artículos que encontré en su momento, así como algún que otro consejo a raíz de fallos que también cometí 🤭. Vamos a ello!.

¿Qué necesitaré?

Los básicos para estas labores son sencillos:

  • Paciencia y tiempo libre: No te fíes de esos manuales de limpieza en 10 minutos. Piensa en un día donde no tocarás ese teclado en horas.
  • Para la extracción de teclas: Lo más simple, tus manos. Lo más pro, algún extractor de teclas (a veces vienen con el mismo teclado, pero sino, los hay por la web de un montón de precios, a gusto de los friki o tiquismiquis que seamos).
  • Para la limpieza: Una brocha, un viejo cepillo de dientes o el de la antigua afeitadora, isopos de algodón, alcohol (isopropílico a poder ser), bayeta microfibra y jabón de la vajilla (queremos quitar grasa, verdad?). Hay quienes utilizan por ejemplo, pastillas para las dentaduras, por ser más sencillo el tema aclarado, pero como decía antes, dependerá de gustos.

Pasos previos

Ante todo, reserva algo de espacio para hacer las cosas con tranquilidad y comodidad.

Comprueba antes de desconectar nada, si todas las teclas funcionan debidamente, por si además de la limpieza, necesitamos lubricar algún switch (no será el caso hoy). Tras ello, lo desconectamos.

Doy por hecho que, como yo, habitualmente haces una limpieza superficial con la brocha, la bayeta con algo de alcohol y por supuesto, unos pequeños golpecitos con el teclado al revés para intentar recuperar esas migas, frutos secos y demás 😅. También podemos probar con el aspirador.

Hacemos esa pequeña limpieza previa y le sacamos foto para recordar como era todo antes de nuestra épica jornada de limpieza y para saber, obviamente, donde va cada tecla.

foto general de teclado

Evitar el habitual fallo de dejar una parte sin retratar y ganaréis tiempo buscando en red o manuales 😅

La limpieza

Tras el trabajo previo, podemos comenzar a extraer las teclas. Como os decía antes, con vuestras yemas (si están curtidas o forjadas en el abismo de Helm) o con el extractor, comenzamos a tirar con cuidado de las teclas.

La mayoría se extraen muy bien, aunque algunas de mayor tamaño, suelen traer unas patillas que anclan en unos alambres internos. No hay que tenerles un miedo mayor que al resto, pero hay que hacerlo con cuidado.

tecla sencilla

Tecla sencilla

tecla espaciadora

Tecla espaciadora y sus patillas inferiores.

Estaremos atentos también a teclas muy similares y que puedan tener forma distinta, para así volver a ubicarlas luego en su lugar de forma correcta y que nuestros dedos sigan volando.

Ojo a las formas

Ojo a esas formas.

Tras retirar todas las teclas, es el momento de preparar en un recipiente, algo de agua templada y el limpiador que hayamos seleccionado. Tras eso, comienza el remojo!.

Teclas a remojo

Si puedes, déjalas unas horas, removiéndolas de vez en cuando para que entre ellas se rocen, limpien y suelten la suciedad.

Mientras tanto, podemos volver a nuestro teclado, ya desnudo para afrontar la parte más delicada.

Si eres de los míos, harás ahora «la pausa que refresca» para un café o lo que creas necesario 😎.

Volviendo a la faena, en mi caso, puedo ver como las limpiezas superficiales han tenido su efecto en este año, y está bastante bien, aunque no siempre será así, ¿verdad?.

Teclado listo para limpieza

Yo en este momento, vuelvo a sacudirlo ligeramente y le paso la brocha de nuevo. Si hay suciedad algo más incrustada, quizás el viejo cepillo de dientes muy ligeramente humedecido en el alcohol, sea una buena solución.

A continuación, humedecemos un poco un hisopo y comenzamos a pasear por entre las teclas, con mucho cuidado (puedes también ayudarte de una lupa en sitios sensibles si la luz, la vista o ambas, no están en el mejor momento).

Cambia el hisopo las veces que sean necesarias según la suciedad que acumulen.

Para las partes más abiertas, utilizamos el alcohol y la bayeta.

También, puedes aprovechar este tiempo para, en su caso, lubricar las teclas que observaras en mal estado (con suerte, en otro momento, hablamos de esa parte).

Cuando lo creas conveniente, aclaras las teclas con mucho cuidado y las pones a secar. De nuevo, pensemos en que esto lleva su tiempo y debemos asegurar que cuando vuelvan al teclado, estarán secas del todo.

Yo, por ejemplo, las he dejado toda la noche sobre bayeta y papel. Si va a pasar mucho tiempo, tapa con otra bayeta el teclado, para evitar que, especialmente en verano cuando tenemos todo abierto, le caiga polvo y suciedad nueva.

ambién puedes aprovechar y dejar ya colocadas las teclas en su posición para ganar tiempo

También puedes aprovechar y dejar ya colocadas las teclas en su posición para ganar tiempo.

Terminado el trabajo

Al día siguiente y tras los prescriptivos cafés (acabas de limpiar el teclado, así que evitemos hacerlo encima del mismo 😅), procedemos a colocar con tranquilidad y ejerciendo un poco de presión, cada tecla.

Si las hemos ordenado anteriormente, confío en que además, estén es su posición correcta, pues podemos sorprendernos con alguna girada (te estás riendo, pero pasa).

No lo parece, pero la barra espaciadora está del revés.

No lo parece, pero está del revés.

Atendiendo a esos detalles y cuidando que las teclas con patillas entren correctamente (se escucha y pequeño clic al enganchar de nuevo en el alambre), vamos una a una.

Personalmente, suelo al acabar con todas, darles un par de pulsaciones para comprobar que suenan «redondas» y reviso de nuevo que cada cosa está en su lugar.

Tras ello, una última pasada con la bayeta humedecida. Hay quienes disuelven una parte de suavizante de ropa en 4 de agua para «mejorar» el resultado y que tarde más en adherirse nuevo polvo. Yo soy más austero en ese aspecto y lo dejo así.

Ya podemos entonces conectarlo de nuevo y comenzar a disfrutar de su alegre sonido.

teclado limpio

Confío en que si no te habías lanzado a limpiar tu teclado, si lees esto te pueda servir para abordarlo con tranquilidad profesional!.

Y si tienes cualquier comentario o duda al respecto. Te leo!!.

Jag Molar
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